Siempre me ha importado más el viaje que el destino.
El destino es previsible, el viaje no.
Por eso, nadie me va a estropear el maravilloso viaje que he realizado estos últimos años. Esas más de 80 horas de osos polares en islas del pacífico, de humos negros, de pies de estatuas, de los unos y de los otros, de escotillas, de saltos en el tiempo y de números: 4, 8, 15, 16, 23, 42...
Cómo he disfrutado (debajo de mi edredón y siempre acompañado) cada vez que la voz en off decía: "Previously in Lost".
Sí, amigos, hay que estar preparados para escuchar la multitud de comentarios que se van a producir durante la última temporada de "Lost" (Perdidos). Comentarios buenos, comentarios malos, comentarios gratuitos, comentarios absurdos, comentarios innecesarios... Comentar es gratis.
Cada vez me sorprende más la capacidad que tenemos de criticar por criticar y lo frágil que resulta nuestra memoria para recordar los buenos momentos. Si no nos gusta el final de algo parece que lo anterior no haya valido la pena. Esa cualidad, tan humana y tan nuestra, de desengañarnos de todo lo que dura mucho tiempo: la ropa, los coches, las relaciones, las personas...
Pues os confesaré, que para un servidor, independientemente de cómo acabe toda esta aventura, habrá sido un placer compartir avión, isla y peripecias con Jack, Sawyer, Kate, Locke, Benjamin, Sayd, Hugo y todos los demás.
Porque como dice mi Camarón: "Volando Voy, volando vengo... por el camino yo me entretengo". Y eso, que no creo que él pensara en el vuelo 815 de Oceanic Airlines.
¡A disfrutarlo!
LIVE TOGETHER, DIE ALONE