Parece que esté mal visto hablar bien de otras personas. Y si esas personas son compañeros, socios o amigos ya ni te cuento.
Pero cómo aquí (por ahora), me dejan decir lo que quiero, lanzo mis abalanzas a Jordi Évole y Andreu Buenafuente.
Al primero porque creo que está haciendo uno de los mejores programas de la televisión actual.
Esta semana me quedé clavado viendo su "Salvados" en Palestina. Jordi empezó hace tiempo dándole la guitarra de Chikilicuatre al Papa o haciendo creer a todo el mundo que una señora había ganado la lotería, pero ahora que ha “destapado el periodista que lleva dentro” nos obsequia semana tras semana con documentos impagables: ahora Arizona, ahora Euskadi, ahora Oriente Medio...
Felicidades Jordi.
A mí me parece asombroso que un millón y medio de personas se junten para ver un programa especial sobre Palestina.
Y por todo eso, no entiendo (o eso me han dicho) que lo muevan de horario para retrasarlo los domingos.
Pero doctores tiene laSexta.
En cuanto a Andreu, me congratula poder ver su programa (por televisión, por ordenador ya lo hacía) en un horario más temprano.
Confieso que a veces le perdía la pista en la oscuridad de la noche. Madrugar es lo que tiene.
Me parece que Andreu se lo merece, porque a veces cómo hace tanto tiempo que hace lo que hace, acabamos por no darle importancia.
Y la tiene.
Hacer cada noche un programa con buen humor, buen guión, al que se puede ir a hablar tranquilamente, cantar y tocar en directo, y por el que hemos tenido el honor de pasar unos cuantos cómicos de este país, tiene mucha importancia.
Felicidades Andreu.
Me gustaría que le hubieran adelantado el horario en laSexta más que en laSexta 2 (que tiene menos cobertura), pero lo dicho doctores tiene...
Feliz año que empieza a los dos.